Es este uno de los más conocidos y tambien más escalofriantes testimonios de la crueldad que sufrieron millones de deportados en los campos de trabajo soviéticos.
Las terribles condiciones de vida y las vejaciones descritas con detalle por Solzhenitsyn (1918-2008) en Archipiélago Gulag cobran aquí entidad literaria y, bajo la forma de novela, inmortalizan un drama que nunca debería caer en el olvido.
El protagonista, Iván Denísovich, lleva encerrado ocho años –de una condena de diez– en un campo de trabajo situado en algún lugar de la estepa siberiana. Aunque en teoría se halla allí por «traición a la patria», la realidad es mucho más amarga: durante la guerra contra Alemania, Denísovich fue capturado por los nazis, pero logró escapar y reintegrarse en las filas soviéticas. Se le acusó entonces de haber huido del ejercito soviético con la intención de traicionar, y de regresar para ejercer de espía para los alemanes.
A fin de evitar la condena a muerte, Denísovich reconoció los hechos de los que se le acusaba y fue mandado al Gulag. He aquí el relato de uno de sus días en el campo de trabajo.
Colección Rotativa nº 33, Plaza & Janés Editores, 1979. Tapa blanda. Buen estado. Hojas amarillentas.





