Tras la derrota de Napoleón, las grandes potencias vencedoras, Prusia, Rusia, Austria e Inglaterra, se reunieron en Viena entre 1814 y 1815 para definir las relaciones entre los estados europeos. Los aspectos más importantes eran la vuelta al absolutismo basado en el principio de legitimidad, el intervencionismo en defensa de los mismos y trazar nuevas fronteras en el reparto del Imperio Francés basadas en el principio de equilibrio.
España, excluida de la Paz de París de mayo de 1814, llegó a Viena como potencia de segundo orden y sin ningún poder de negociación ante unas potencias cuyos diplomáticos habían acordado y firmado de antemano dichos pactos.
Biblioteca de la Historia nº 28, Sarpe, 1985. ISBN: 8472918742. Tapa blanda. Buen estado.





