El día de su nacimiento Gustavo está bastante contento. ¡Por fin es alguien! Pronto descubre, sin embargo, que nada de lo que tiene es suyo. Según una señora gorda la nariz es de su padre, los ojos de su madre y la boca de su tía Catata. Este será su primer desengaño.
Y es que, ya desde la cuna, la vida nos depara sus pequeños sinsabores. Al «niño tonto» su nodriza le clava imperdibles como si tal cosa. El día de su bautizo, mientras todo el mundo come pollos y más pollos, recibe una especie de engrudo asqueroso.
Pero lo peor de todo es que no puede expresar su enfado porque solo conoce una palabra: «tata». Tal vez para superar esta frustración, escribe su diario: un documento excepcional que revela al lector la cómica odisea de un niño que quiere hacerse mayor, entre otras cosas, para comer chorizo.
Colección Clásicos del Humor, Ediciones Temas de Hoy, 2003. Tapa blanda. Muy buen estado.





